Tú que ahora estás leyendo ésto no esperes encontrar relatos de calidad, ni brillantes ni siquiera originales.Es mi rincón, el lugar donde dejo fluir mi imaginación, mis sentimientos y la tapadera que guarda mi esencia.Gracias por entrar en mi rincón, siempre serás bienvenido.

marzo 27, 2011

Nada, siempre fue nada

Escucho tu silencio alto y claro, rotundo.
El mundo sigue girando, nada se ha parado ni en tu vida ni en la mia y sin embargo siento tan pesadas las horas que los días se dilatan en interminables segundos vacios...

La noche crece en mis ojos. No deseo ver, no deseo oir, no deseo el mundo sin ti y sin embargo me muevo autómata entre las luces del día a día y la pena me barre cuando el ocaso me trae los sonidos de tu recuerdo.


Me diste el veneno pero no el antídoto para olvidarte. Me diste palabras y las llenaste de nada. Los reproches nacidos de la necesidad se convirtieron en verdugos y en condena. Nunca entendíste, nunca entendí y la duda se ha hecho fuerte entre mis barreras. No guardo recores, no sé pero cierro la puerta.

Ya no más, me retiro a mi rutina, al almohadón de plumas que es mi vida aunque a veces me asfixie...

marzo 22, 2011

¿ Astenia Primaveral?

Empiezo a estar cansada. Cansada de lo virtual y de lo real, de lo que palpo y de lo que siento, de lo que veo y hasta de lo que intuyo.
Me cansan los de la verdad absoluta, los que aleccionan en vez de compartir, los que te creen idiota por pensar diferente, los que te creen tonta por empatizar con el mundo que te rodea. Me cansan los que te miran por encima del hombro despreciándote por creerse superiores sin darse cuenta que demuestran sus propias carencias.
Me cansan los fantasmas; los propios y los que caminan erguidos a " dos patas".
Me cansa la hiporcresía, la mentira, los secretos y las traiciones. Me cansa estar triste y el esfuerzo por no estarlo.
Me cansa no poder gritar lo que siento y callar lo que pienso por no dañar a terceros y sin embargo tragar lo que otros dicen sin pensar si dañan.
Estoy cansada de mi cabeza, de mi corazón, de mi cuerpo, de pensar y hasta de escribir que estoy cansada.

Ahora recuerdo un poema de Cernuda que decía algo así como que estar cansado tenía plumas. Lo buscaré...

marzo 21, 2011

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA

Abrió el buzón como cada tarde cuando regresaba de la oficina. Estuvo a punto de no hacerlo porque la inoportuna y torrencial lluvia lo empapó, pero fiel a sus costumbres no quiso modificar sus pautas de comportamiento. Siempre tenía el secreto pensamiento de que cambiar las rutinas traía consecuencias.

Entró en casa y tiró las cartas sobre la mesita del recibidor junto con las llaves y se dirigió al cuarto de baño a sacarse la ropa mojada y a tomar un baño caliente.

Cuando se puso cómodo conectó el contestador para oir las llamadas y se fue a preparar una copa. Se llevó el correo al salón y se sentó en su sillón favorito con el mando del compacto y la copa de coñac. Sonaba " Wings of Desire"  y la música lo relajó al instante.


Dos cartas del banco, una de la compañia de seguros, publicidad y un sobre de color sepia con una letra pequeña y pulcra que reconoció de inmediato.
Rasgó el sobre y tomando un sorbo de su licor leyó con calma :


Querido amigo:

¡ Ganaste !. Tu máxima es “ o conmigo o contra mi” y has hecho lo imposible por mostrarme la cruz de tu moneda para que fuera yo quien tomara la decisión de dejarte y poder seguir lamiendo tus heridas y alimentando ese rencor que guardas contra todo, contra todos y hasta contra ti mismo.

Algún día lloraras las ausencias que hoy alimentas. Algún día verás que lo que te dieron fue mejor y más importante que lo que deseabas. Algún día sabrás que el amor incondicional no es frecuente, que es un regalo que nunca debe
desperdiciarse.
Ésta es una carta de desahogo, de reclamos,de frustración y derrota . La indiferencia siempre gana la partida y consigue horadar hasta los mejores sentimientos.
Nunca valoraste lo que se te entregó: ni las palabras, ni las acciones. Nada sirvió para conformarte, todo siempre era poco y lo poco no valía nada.

También derramo aquí esperanza. Solo espero dos cosas; que cuando descubras que dejaste escapar algo importante , seas capaz de no enrocarte y tengas un hombro amigo en el que llorar, y que sigas tu camino con los ojos bien abiertos y sin candados en el corazón. El blindaje al que lo sometes lo está ahogando, lo asfixia y no dejas aflorar todo lo bueno que alberga,
y es tanto...Espero que algún día alguien sepa llegar hasta tu alma
y se instale allí hasta el final de tu vida y que la ames tanto que hasta te duela.

Por mi parte me quedo con lo bueno que fue conocerte, con las charlas, los cafés de cucharilla y media, los chocolates, las risas. Me quedo con las locuras compartidas, el ingenio, el despertar a mundos nuevos y apasionantes... Me quedo con lo bueno y lo malo de ti porque todo fue un regalo que me dio la vida y que guardaré con mucho, mucho cariño y no pocas lágrimas.
Te quiero ahora y seguro que siempre.


Terminó de leer la carta al tiempo que acabada su canción favorita. Cerró los ojos, arrugó el papel y sonrió.
Sentía un placer secreto en el dolor ajeno, sentía que su mundo valía más cuanto más marcaba la vida de los demás.
De pronto se sorprendió al notar mojadas sus mejillas.¿ Estaba llorando?



DETALLES

Hay detalles que se clavan en el alma como soplos escondidos.Duendes traviesos que salen cuando menos lo esperas para recordarte otro tiempo, otros ojos, otras manos, otra piel.

 Un aroma que olvidado sigue vivo, una luz que atrapada aun brilla.Una expresión, una risa, una mirada, una música, un paisaje que sin ser idéntico te hace recorrer de nuevo mapas que creías superados por explorados.

 Aun ahora, que muestro tiempo no ha acabado, atesoro esos fraqmentos de nuestra vida,esos gestos, rasgos y delicadezas que un día , espero que lejano, me hagan pintar una sonrisa cuando me acuerde de ti.

marzo 16, 2011

Perdido en la frontera de la cordura. Cobarde.

El aire es pesado, entra.
No, calla. No me cuentes lo que has visto puedo adivinarlo.
Necesitas agua, bebe.

Tus ojos... ¿ qué le han hecho a tu alma?.Antes podía verse con solo perderse en tu mirada, ahora ya no está... Me hielas la sangre cuando me miras.


Tus demonios pintan la sonrisa que antes era beso y paz. No te rías, no soporto esos sonidos... ¿ Quién eres?.
Ya no puedo reconocerte. Te perdiste a mitad del camino, en la frontera de la cordura.
No pedía casi nada pero el miedo te hizo huir. Tenías miedo de equivocarte, del fracaso y en tu huida encontraste la puerta de tu propio infierno.

Y ahora vuelves...
Acuestate, duerme, velaré tus sueños si es que aun te quedan...




marzo 03, 2011

El asesino del hábito


Salió a la calle con los ojos teñidos de ira y el corazón negro de odio.
Volvía a sentir como su sangre hervía de nuevo, preludio de lo estaba por suceder.
La noche espesa por la niebla y las farolas anémicas como luciérnagas le proporcionaban la cobertura necesaria para esconderse entre las callejuelas.


Sólo le delataban sus pasos, pausados, fuertes, seguros...
Sabía que cuando llegara el momento sería casi lo ultimo que oiría su presa.
Olía el aire buscando perfumes baratos que le dirigieran al objetivo, mientras su cabeza no paraba de repetir una y otra vez la misma diatriba. Una voz endemoniada salida de no se sabe dónde le repetía constantemente:


“ Oh! Hija de Eva, aceptad el atuendo de penitencia que corresponde a las mujeres por la ignominia de Eva, el odio que merecéis por haber causado la raza humana...”


En la esquina siguiente Luisa empezaba su tarea diaria. Odiaba ese trabajo pero de momento no podía elegir. Limpiaba su tramo de calle antes de abrir la tahona. Más que a su trabajo, odiaba a su jefe y sus manos calientes y húmedas que a la menor oportunidad paseaba por su espalda, por
su brazo...


Con la falda remangada hasta mas arriba de las rodillas, tiraba agua a cubos. A esas horas nadie la veía y no podían juzgarla por indecorosa. Mezclaba el agua con agua de lavandina que le había aconsejado el farmacéutico como desinfectante y para alejar a los malos espíritus. Decía que un colega suyo francés, un tal Labarraque, había comprobado su eficacia.


Últimamente se sentía intranquila mientras realizaba sus tareas. La culpa la tenían las cinco mujeres que habían aparecido muertas y el asesino del que todos los periódicos hablaban.
– Maldito loco, ojalá lo pesquen pronto- pensaba , dándose prisa por acabar.



.”... aceptad el atuendo de penitencia... ...odio que merecéis...”


Cada vez eran mas fuertes esas voces y sabía que lo único que las callaría sería salvar otra alma para Dios.
Dobló la esquina y cesó sus pasos. Allí estaba..


“Oh hija de Eva...”.

 
Se acercó haciendo resonar sus pasos fuertemente. Luisa se giró . Al principio con miedo pero se relajó inmediatamente,


– Hola padre Juan. Buenos días. Todavía no hemos abierto pero si se espera...
De repente sintió un agudo dolor en el costado y un liquido caliente empezó a recorrer su cuerpo mezclándose con el agua del suelo y formando riachuelos rojizos.


“ acepta éste atuendo de penitencia...”

 
Ya está, las voces morían por fin poco a poco mientras sacaba de debajo de su sotana un fardo y finalizaba su misión.



A Luisa la encontraron horas más tarde tendida en el suelo, vestida con túnica negra, toca blanca
sobre la frente, manto de la cabeza a lo pies y un crucifijo entre sus ajadas manos.

febrero 15, 2011

ALMA

De repente te apareces en el cálido aire del medio día de un febrero atípico.
Respira cerrando los ojos al sol que baña su rostro y puede olerte y hasta sentir que caminas a su lado. Abre los ojos y desapareces.
Te apareces en la nube que se lleva la luz al atardecer y hasta cree verte en las estrellas cuando la ciudad duerme. Cierra los ojos y desapareces.
Día y noche a  su lado, sin descanso sin final.

Desearía matar los sueños que todavía vuelan, a tiros, sin piedad. Cazarlos por irreales venciendo al torturador destino por mentiroso. Muertos los sueños dejaría de sentirte en cada esquina, en la fina lluvia de una tarde o en las soledades de la madrugada.
Mataría el recuerdo de tu voz para que no ensordezca sus silencios. Mataría la necesidad de ti, de tus besos, de la protección que le proporciona tu abrazo. Borraría con el olvido las señales que le llevan a casa, a ti y seguiría caminando sin rumbo pero sin dolor. Perdida pero sin sueños que le aparten de una realidad libre  y sin embargo vacía.

Y aquí es donde entro yo, tu alma. Permitir que mates tus recuerdos, tus sueños, que te agarres con fuerza al olvido y la indiferencia acabaría conmigo. Un día, ya lejano, me uní a su alma solitaria y decidí que a pesar de todo, a pesar de todos, juntos o en la distancia seríamos uno solo.


Marga, 2011

diciembre 23, 2010

SIN PERMISO

Así he titulado una "perla " de las que de vez en cuando acostumbra a escribir un buen amigo mio, eso sí con su permiso.



No, no necesito amarte para que tú me ames.
Mi corazón nunca ha estado preso, ni de las horas, ni de los avatares. Yo no me guío por lo que todos dicen, que no puede ser. Y pérdoname, pues yo no necesito tu permiso para amarte, pues a pesar de tu miedo, a pesar de lo que digan todos, de lo que nunca podrá ser, a pesar incluso de mí mismo, ¡cielo mío, yo te amo! 

Victor Hugo Flores.

diciembre 21, 2010

RESISTENCIA


Templado mediodía de Octubre de no importa el año. Todos se parecen y se suceden como clonados. La ciudad está llena de buitres leonados en busca de carroña. Se desplazan en automóvil, todavía no vuelan pero todo se andará. Ya hace frio pero el sol, a estas horas, calienta viejos huesos y hasta entibia corazones que a latidos forzosos van envejeciendo enfriándose, enfriándose.

Nadie sonríe, no hay niños a medio día en la ciudad. Están escondidos en las fábricas de talentos o fracasos protegidos o, quien sabe, a merced de la Máquina que una vez convenientemente adiestrados y anestesiados los devorará. Son fábricas de programación no de pensamiento.

 Respiro su aliento fétido y corro a esconderme como casi todos en las profundidades de la tierra para ser engullida por el gusano que la atraviesa.
Voy a ser su alimento durante cuarenta y cinco minutos y luego me defecará  un poco más cansada, un poco más gastada. Parece que sonríe mientras me alejo de él con pasos sordos, sabedor de que mañana volverá a nutrirse nuevamente de mí. Me siento vampirizada y aun así volveré irremediablemente, día a día.

Nadie conoce a nadie. Todos huyen a refugiarse en sus pírricas y estrechas cuevas hechas de aluminio, pladur  y metacrilatos. Nadie es nadie dentro del gusano, ni en las calles, ni en las plazas. Nadie es nadie hasta que llegan a casa, tu Shangrilá. Abres la puerta y lo familiar, lo cotidiano, lo que te hace diferente te viste de ti en un instante.

Recobras el sentido de lo particular y hasta te crees que dejas de ser carroña. Lo curioso es que esos “nadies” con los que te cruzas a diario hacen exactamente lo mismo que tu, abrir la ventana electrónica para sentirse más humano. Hablar, compartir y hasta reír con otros que como tú sueltan a teclazos la soledad, el hastío, decepciones, amoríos… no hay límites a la realidad. La realidad no existe. ¿Qué es lo real y lo virtual?
¿Son menos reales las confidencias, las palabras, las risas enlatadas en códigos binarios que las que, con suerte, se reparten a cuentagotas en las oficinas, fábricas o escuelas? ¿Quién es el real, el yo que pelea entre perros rabiosos de éxito, dinero o pura supervivencia o el que se deja el alma en su pequeño mundo de coltán?

Y sin embargo nos empeñamos en decir que nada de lo que es virtual existe, nada es lo importante que todo es pura intoxicación.
La intoxicación es la lucha diaria por resistir a la vida por seguir vivo un día más.

diciembre 15, 2010

OJOS

Ya están ahí de nuevo. Esos ojos...
Siento hormigas en el estómago al mirarlos y no mariposas. Me detengo en su mirada y veo sueños y el reloj que corre;
veo culpa y rebeldía; veo secretos y medias verdades, la locura y la camisa de fuerza que la controla.

Tanto veo en esos ojos que cuando miro el rostro que los lleva apenas lo reconozco y debería.

Lleva conmigo toda la vida.

diciembre 12, 2010

UN IMPULSO


Sintió un escalofrío al oír hablar a aquellos hombres. Uno de ellos llevaba la voz cantante.
Hablaban de robar algo pero no alcanzó a escuchar el qué. Oyó como les decía que por cada uno que consiguieran cobrarían siete libras.
¡ Siete libras!. Eso bastaría para mantener a su familia durante dos meses, y para comprar la medicina que le salvaría la vida a su pequeño John.

No sabía qué hacer para acercarse a aquellos hombres, cómo podría él presentarse ante ellos para saber qué pretendían y poder participar. Lo único que había hecho durante toda su vida era partirse la espalda cargando y descargando en el muelle.
Nunca se le pasó por la cabeza convertirse en un bandido pero si eso era lo que sacaría adelante a su pequeña familia, estaba dispuesto a arriesgar e intentarlo.
Miró su bolsillo, le quedaban treinta chelines de los treinta y cinco que había cobrado hoy. El salario de toda una semana de trabajo.
Pensó que invertiría una parte en invitar a aquellos hombres a una ronda. Esperaba que la maniobra le resultara bien. El tabernero les sirvió. El que parecía el jefe le miró y su media sonrisa le heló la sangre. No podía sentir miedo, ahora no.

Uno de sus secuaces colocó otra silla y le hizo una seña para que se acercara hasta su mesa.
-      Gracias, dijo sentándose. Ésta noche no me apetecía beber solo.
Viendo que no continuaban con su conversación y sintiéndose un poco frustrado, decidió dar un paso mas. No lo pensó, los impulsos siempre dirigían su vida.
-   Perdone señor, dijo, no he podido evitar oír su conversación. Verá, necesito dinero y estoy dispuesto a hacer lo que sea.
-   ¿ Cómo se atreve?, dijo uno de los acompañantes.
-   Silencio, contestó el jefe.
Sus ojos parecían rocas de hielo, su brillo podría congelar el infierno.

-      ¿ Quieres participar y no tienes ni idea de lo que vamos a hacer?
-      No importa, mi situación es desesperada.
-      Está bien. Esta noche, a las doce y media en el Cementerio de la cuidad. Te voy a contar de qué se trata. Tenemos que robar tres cadáveres. Por cada uno de ellos nos darán siete libras.
Siete son para mi, cinco para cada uno de mis hombres y los otros cuatro para ti. ¿ Serás capaz?
-      Pero jefe, espetó con violencia otro de los hombres.
-      He dicho que a callar. ¿ Aceptas?. No se hable más. A media noche en la tapia del cementerio, no llegues tarde. Y ahora márchate, tengo que hablar con mis hombres, tú ya sabes todo lo que tienes que saber.


Se marchó. Sus pasos eran pesados, las piernas no le respondían. Pensaba ¡ cuatro libras !, me he convertido en un ladrón de cuerpos.
Mientras tanto, en la taberna, los hombres protestaban y le pedían una explicación al jefe.

-   -    ¡Callar malditos estúpidos! No tenéis ni idea. El Doctor Nooss paga bien los cadáveres frescos. Paga quince libras por un cadáver reciente. Ese desgraciado nos servirá las quince libras en bandeja. Esta noche no tendréis que cavar.

noviembre 30, 2010

UNA REUNIÓN DE TRABAJO



Un líquido viscoso resbalaba entre mis muslos. La sensación de que me corrían mil hormigas me hizo despertar.
No podía recordar donde estaba. No reconocía la habitación y mi cerebro se negaba a darme información de las últimas horas.
Tenía la sensación de estar fuera de mi cuerpo y contemplarme desde el techo acostada en una gran cama entre sábanas de seda negra. Casi desnuda , si se puede llamar casi a llevar un liguero y unas medias rojas.
Incorporarme me produjo un leve mareo. No podía cerrar las piernas sin esfuerzo y los brazos me pesaban toneladas. Me dolían músculos que no sabía ni que existieran.
Como si de un chequeo a una máquina se tratase, empecé a analizarme. La cabeza me daba vueltas, sentía arena en los ojos, la garganta parecía melgacho, me escocían los pezones y mi entrepierna estaba dolorida e irritada. Descubrí unas marcas alrededor de mis muñecas e instintivamente giré la cabeza hacia el cabecero de la cama del que colgaban unas tiras de cuero negro.
La habitación olía a velas, incienso y sexo.
Poco a poco fui saliendo del aturdimiento y empecé a recordar. Se sucedían por mi cabeza las imágenes de caras y cuerpos diferentes. Me sorprendió no sentirme extrañada, porque podía recordarme copulando con varios hombres en distintos momentos de la noche y hasta con varios de ellos a la vez. Reconocí a Pablo y Javier y entonces sí que sentí una sacudida eléctrica que me recorrió el cuerpo proporcionándome una ola de calor.
Lejos de sentirme incómoda me sentí satisfecha y nuevamente agitada.

Me levanté con dificultad con la intención de ir al baño. En el suelo esparcidas, mi ropa, ropa de hombre, un tubo de Shunga Dragón , crema potenciadora de la virilidad, otro de Jardín Secreto, crema orgásmica femenina, vibradores de todo tipo y otros juguetes que reconocí.
Bebí de un vaso que descansaba sobre la mesita que resultó ser vodka y el estómago me dio un vuelco. Casi no llego al lavabo trastabillando con toda clase de chismes y enredándome en la sábana con la que me cubría.
Al entrar encontré a Pablo y a Javier bañando en un súper jacuzzi a mi amiga Elena. Los movimientos sensuales con los que mojaban su cuerpo, la manera en que la enjabonaban y la cara de ella, de puro placer, me hizo notar mi propia excitación y olvidarme de todas las molestias de mi cuerpo.
Pablo me hizo una señal con la mano para que los acompañase y no me lo pensé dos veces.
Acabé de desnudarme y me introduje en la bañera notando el agua caliente y la tibieza de los cuerpos de mis amigos.
Empezamos un baile lento de manos, jabón y agua. Nadie hablaba, solo se oían sonidos de pura pasión. Elena me besó y en un susurro a mi oído me dio las gracias. Con una gran sonrisa y la voz más sensual que jamás he escuchado me dijo:

- No dejes de invitarme a tu próxima reunión de TupperSex.